Desde chica vengo escuchando esa frase y nunca me había puesto a reflexionar sobre ella. ¿Será así realmente que el primer día del año empezamos a transitar una nueva vida? ¿O será que el año nuevo invita a programarnos una nueva vida?

Simbolizamos el comienzo del año con el inicio de una nueva etapa en nuestra vida. O con una nueva oportunidad para planificar y programar la vida que queremos.

Cuando te levantás el 1° de enero seguís siendo la misma persona que el día anterior, no es que te convertiste en alguien nuevo. Pero, como te conté muchas veces, el pensamiento es poderoso y el sentimiento que le ponés a ese pensamiento lo refuerza. Entonces, si te levantás pensando y sintiendo que empieza un año de éxito, que lo mejor está por venir, que te esperan cosas grandes, seguramente tu actitud va a ser congruente con ese sentimiento, y la sincronicidad de hechos va a llevarte a vivir experiencias grandiosas y todo lo que deseas va a llegar. Pero acordate que tenés que accionar para que esas cosas lleguen… no es cuestión de quedarse sentada esperando que las cosas pasen.

En mi caso particular, te cuento que estoy transitando una etapa de revisión de varias áreas de mi vida. Todo el tiempo estamos reinventándonos, renovándonos, muriendo y renaciendo. Nada es estático, todo está en constante movimiento, todo cambia continuamente. Y hay que adaptarse a esta realidad, aunque no sea fácil. No soy la misma de ayer. No sos la misma de ayer.

Empecé a replantearme algunas elecciones. Cambia…todo cambiadice Mercedes Sosa. Y claro, también cambian los deseos, los sueños, las decisiones, los objetivos que nos vamos planteando. Por eso, a cada inicio de año,  hay que revisar, y luego decidir si seguimos caminando hacia el mismo lado, o si nos paramos a elegir un nuevo camino.

Y eso estoy haciendo yo. Final de una etapa. Comienzo de otra. A nivel personal y a nivel profesional. Tratando de tomar nuevas decisiones, parafraseando a mi libro #Lasdecisionesquecambiantuvida.

Cambio. Transformación. Muerte. Resurrección. Soltar. Tomar lo nuevo que se presenta ante nosotros. Animarse a eso nuevo. Esos constantes desafíos son los que nos permiten crecer, madurar, hacernos más fuertes. Mientras te digo esto a vos, me lo digo a mí misma. Porque estoy replanteando algunos aspectos de mi vida. Y también de mi propuesta de Socioterapia para mujeres. Estoy trabajando en nuevas ideas, porque deseo aportar más valor a mi vida, y también a la tuya; quiero acompañarte a transitar tus desafíos, y tu propio proceso de transformación. Como vos me acompañás a transitar el mío.

Y como parte de este proceso de acompañamiento mutuo, te quiero compartir, en diferentes publicaciones, algunos párrafos y sus respectivas reflexiones de un libro que llegó a mis manos justo en un momento en que necesitaba reflexionar sobre el cambio y la transformación. El libro se llama Mujeres que compran flores de Vanessa Montfort.

Es una historia de amistad de cinco mujeres que compran flores, cada una con un fin distinto. Todas están atrapadas en una vida que no les gusta, tienen sueños y no se animan a cumplirlos. En grupo se potencian y empiezan a sanar sus heridas. Se descubren fuertes y merecedoras de una vida mejor, se motivan y estimulan mutuamente y se lanzan a la vida. Viven un proceso de transformación. Exactamente lo que te estoy proponiendo a vos, un acompañamiento mutuo hacia el cambio y la transformación.

Hoy quiero compartir con vos este párrafo del libro que, personalmente, me gustó mucho:

Me gustaría saber si estás dispuesta a hacer un cambio en tu vida, un cambio de 180 grados. Si estás dispuesta a tomar una decisión poderosa. Si estás dispuesta a aprovechar las diversas oportunidades que te da la vida para revisar tus sueños, tus deseos, tus proyectos y para encaminarte hacia ellos.

¡¡Quiero hacerte un regalo!! Te regalo esta frase que quiero que repitas como un mantra:

Repetila, escribila en una hoja, en tu cuaderno, en tu agenda, tatuatela.
Animate a hacer grandes cosas. ¡Claro que podés!

Yo estoy trabajando en mi cambio. Quiero hacerme más fuerte de lo que ya soy y quiero que me pasen grandes cosas. Estoy accionando para ello.

¿Y vos? ¿Qué deseos tenés para este año? ¿Hacia qué cambios estás empezando a caminar? ¿Qué transformación estás dispuesta a iniciar?

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