Los cambios vienen acompañados la mayor parte de las veces por cambios de gusto y de percepción.

Una de las señales más claras de que está sucediendo algo saludable es el impulso de limpiar, organizar y descartar ropa, muebles, vajilla, papeles y viejas pertenencias.

Esas cosas que ya no queremos más simbolizan nuestra baja autoestima, nuestro pasado, otros tiempos.

Al deshacernos de lo viejo y de lo que ya no funciona hacemos hueco para algo nuevo y más conveniente.

Hay que despedir lo viejo que se va y celebrar y fortalecer lo nuevo que llega.

Cuando nos hemos comprometido con nuestro ser interior para curarnos empiezan a producirse cambios en nuestra vida:

De a poco empezarás a cuestionar muchas cosas y a revisar tus creencias.

Para finalizar, te regalo un ejercicio: observá una situación de tu vida que sientas que debés cambiar pero que todavía no has dado ese paso, y respondé esta pregunta: ¿en qué medida te compensa el seguir atascado?

Tomate unos minutos para pensar y si deseás compartime tu respuesta en comentarios.

Recordá siempre que el poder de tener la vida que querés está en tus manos. Aprovechalo.

Si te animás, puedo acompañarte en el proceso.

No te postergues más, elegí tomar una decisión poderosa, la que te lleve a ese lugar donde estás soñando estar. Hacete cargo de tu vida, sos el responsable de tus decisiones y de tus acciones. No esperes más.

¡TU TIEMPO ES HOY!

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