La mente subconsciente solo sabe hacer lo que le has programado.

Por eso, para hacer un cambio real en tu vida, debés desaprender tus viejas pautas mentales y emocionales, o dehacer los circuitos de tu cerebro, y reaprender otras nuevas o renovarlos, basándote en quién querés ser, en lugar de seguir siendo la misma persona de siempre.

Entre el cuerpo y el cerebro se da una sincronicidad a cada momento. Cuando nos empezamos a sentir de acuerdo con lo que pensamos, comenzamos a pensar de acuerdo con lo que sentimos.

Cambiar, reinventarse, es incorporar nuevos pensamientos, acordes con lo que queremos, que se correspondan con emociones que también sean acordes con lo que queremos.

Mientras sigamos usando nuestros pensamientos habituales como barómetro, como respuesta a nuestros intentos de cambiar, no alcanzaremos la nueva meta que nos hemos fijado. No seremos capaces de pensar más allá de nuestro entorno interior. Obtendremos los mismos resultados negativos de siempre.

Tal es el poder que nuestros pensamientos y emociones tienen sobre nosotros.

Para empezar, entonces, a entrenar a nuestra mente en lo nuevo que queremos incorporar a nuestra vida, te invito en el día de hoy a visualizar mentalmente una realidad futura deseada una y otra vez para que el cerebro cambie como si ya lo hubiera vivido. A eso sumale la emoción. Sentí lo que sentirías si lo hubieras logrado tantas veces como sea necesario hasta que el cuerpo cambie como si ya lo hubiera experimentado.

Contame en comentarios si alguna vez hiciste este ejercicio y cómo te fue.

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