En el post anterior te hablé sobre la importancia de estar motivados para avanzar hacia un cambio en nuestra vida.

Hoy quiero continuar con ese tema.

¿Sabías que hay dos tipos de motivación? Una es la interna y otra es la externa.

Muchos necesitamos de la motivación externa para hacer lo que queremos hacer. Esa motivación actúa como un permiso de otro que nos habilita para la acción.

Entonces, si esa motivación no se da, nos frustramos, nos resignamos y muchas veces abandonamos el proyecto.

Debemos recuperar ese fuego interno, esa capacidad de motivarnos a nosotros mismos que nos permitirá reflexionar sobre lo que queremos alcanzar y movernos para lograrlo.

La motivación interna es sintonizarte con lo que querés, es conectar con tu sueño. Una vez que lo hagas será más fácil sortear los obstáculos que aparezcan. Y si te desanimás, tu motivación interna lo superará.

Las personas motivadas hablan sobre el lugar hacia donde van, miran hacia adelante, no se detienen a mirar hacia atrás.

La motivación interna es capaz de mover montañas. Como la primavera, que motiva a la naturaleza a renacer, a florecer, a apostar nuevamente a la vida después de un duro invierno.

“Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera”, dice el poeta.

Si tu motivación interna está guardada, sacala, decile que llegó la primavera, dale la posibilidad de que te acompañe a cumplir tu sueño.

Te ofrezco acompañarte en el proceso.

Para acordar una sesión escribime a info@mariaeugeniaguerrini.com

Te espero el próximo martes para continuar reflexionando sobre este tema.

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